¡Ay el mundo 2.0, cuantas alegrías y disgustos nos da! Parece que hoy en día ya no somos quienes somos sino quienes aparentamos ser en el mundo virtual. Y es que la forma en que nos mostramos y nos comportamos en las pantallas es nuetra carta de presentación y la primera impresión que damos a aquellos que quieren “conocernos”. Las fotos que colgamos, o lo que escribimos acompañando a un video, imagen, canción son objeto de juicios y decisiones por parte de todo el público virtual que lo ve, y al revés. ¡Así que cuidadín!

¡Ay madre mía, qué estrés! A ver si la estoy cagando cada vez que subo un post o chateo con un disconocido en la app y no lo sabía!?? Bueno, a ver, que no cuanda el pánico, al final es una cuestión de lógica, pero no está mal saber algunas cosillas que puede que sí estén arruinando tu reputación online:

. Las faltas de ortografía: que sí, que sí, que vamos rápido y abreviamos y ya casi ni sabemos como se escribía antes del whatsapp, pero una cosa es abreviar y otra hablar en jeroglífico y mucho peor cometer faltas de ortografía de esas que te acuchillan los ojos. ¡Y no vale la excusa del corrector! Otra cosa es, paradojas de la vida, que se quieran cometer faltas intencionadas, es decir, decir una palabra por otra, cambiar alguna letra para pavonearse o hacerse el gracioso, eso también puede delatar algo de nosotros que igual el receptor no sabe interpretar. ¿Entonces qué hacemos? Lógica queridx, lógica …

. Ser pedante: o todo lo contrario a lo anterior. Cuando escribimos un post robando citas, nos ponemos demasiado profundos o utilizamos palabras que tenemos que buscar primero en el diccionario para estar segurxs de lo que significa etc … ¡¿Pero qué haces piltrafilla? Ese/a no eres tú, es tu primo el repelente, mejor muéstrate como eres ¡la naturalidad siempre funciona!

. No te pases con los selfies: o la gente pensará que estás encantadx de conocerte. Sí, sí, los selfies son un fenómeno del que no se escapa ni el/la más pintadx, ¿quien no se ha hecho un selfie alguna vez? N A D I E. Y está muy bien, tus amigos quieren verte, tú quieres verte, quieres lucirte, estás de guapo subido, pues ala, ¡que lo vea todo el mundo! Tener amor propio es genial, pero no tener abuela, no tanto, No hace falta subir una selfie cada día y menos con el mismo fondo y haciendo caritas, a no ser que aún no hayas llegado a los 25.

. Ser ansiosx: !keep calm, babies! Sobre todo cuando estamos chateando o conociendo a alguien online. A todos nos gusta ser considerados y que el interlocutor nos haga caso, la indiferencia es odiosa, pero tranquis, el otro tiene una vida, su rutina, sus hábitos e incluso sus urgencias, respétalo y no te creas el centro del universo. No agobies, no te molestes si no te contestan inmediatamente, respeta los tempos de cada uno y el tiempo dirá…

. Mostrarte indiferente: estamos diciendo que todo tendría que ser lo más natural posible, pero tampoco te pases de relajadx. Hacer ver que pasas de todo y que en realidad te importa bien poco lo que piensen los demás, no funciona, sino, ¿qué haces posteando cada día? ¿Mirando los stories de todos tus contactos? A ver, seamos coherentes, si estás ahí ( chat, FB, IG…) es que te importa. Comenta algo de alguien de vez en cuando, contesta si te preguntan, pregunta … ¡Haz lo que harías en la vida real si no eres un idiota, al final tu vida virtual es tu avatar!

También te gustará: Fantasías sexuales femeninas