En un nuevo episodio de Gleeden Confidencial con Julieta Zara, el video-podcast de Gleeden, la plataforma de encuentros no monógamos pensada por y para mujeres, Mariana Rincón, “La Juguetóloga”, derriba mitos sobre vibradores, succionadores y nuevas tecnologías aplicadas al placer
Los juguetes sexuales ganaron lugar en la intimidad, pero algunos prejuicios parecen avanzar más lento: la llegada de un vibrador a la cama todavía puede despertar inseguridades y la sensación de estar compitiendo con un objeto. El tema atraviesa el nuevo episodio de Gleeden Confidencial con Julieta Zara, el video-podcast de Gleeden pensado para derribar tabúes y hablar de lo que nadie se atreve, junto a Mariana Rincón, La Juguetóloga, quien lleva más de 15 años trabajando en educación y divulgación sobre juguetes sexuales.
“El juguete es para incluir, no para sustituir”, sostiene Rincón. Una idea que también aparece en el consultorio de Julieta Zara, psicóloga, sexóloga y vocera de Gleeden Argentina. Durante la conversación, Zara cuenta el caso de un paciente preocupado porque su novia se había comprado un vibrador y cómo fue necesario trabajar sobre la creencia de que ese objeto representaba una amenaza para la relación.
Para La Juguetóloga, parte del prejuicio surge de seguir asociando los juguetes sexuales únicamente con la penetración o con el reemplazo de otra persona. La industria, sin embargo, cambió: vibradores, estimuladores de clítoris, dispositivos de doble estimulación y juguetes que pueden manejarse desde una aplicación a kilómetros de distancia ampliaron las formas de explorar el placer, tanto a solas como en pareja.
Antes de incorporar un juguete a un encuentro sexual, Rincón recomienda experimentar primero en soledad. “Yo siempre recomiendo que los juguetes los empiecen a utilizar en soledad”, explica. Probar diferentes intensidades, ritmos y formas de estimulación permite conocer el propio cuerpo, identificar qué resulta placentero y después poder comunicarlo y compartirlo con otra persona.
También advierte sobre acostumbrarse siempre a una misma intensidad o estímulo. La propuesta es justamente la contraria: variar, explorar y no convertir al juguete en la única vía para alcanzar el placer.
Otro de los mitos que derriba el episodio de Gleeden Confidencial, gira alrededor de uno de los juguetes sexuales más populares de los últimos años: muchos de los llamados “succionadores de clítoris” en realidad no succionan. Rincón explica que gran parte de estos dispositivos funcionan mediante ondas de presión de aire, sin necesidad de rozar directamente el clítoris. La profundidad, el ritmo y la intensidad varían según el modelo, ofreciendo una estimulación diferente a la vibración tradicional.
La tecnología también llevó el placer más allá de la habitación. Actualmente existen juguetes conectados a aplicaciones que permiten controlar la estimulación desde cualquier parte del mundo, incorporando nuevas posibilidades para parejas a distancia y otras formas de juego compartido.
El episodio recorre además el boom de los juguetes sexuales durante la pandemia, la importancia de elegir materiales adecuados, la higiene y conservación de los dispositivos y el cambio cultural que permitió que el autoplacer femenino comenzara a ocupar un lugar cada vez más visible.
Después de más de 15 años vinculada a la industria, el mensaje de La Juguetóloga para quienes todavía sienten curiosidad pero no se animan es claro: empezar de a poco, informarse, conocer el propio cuerpo y permitirse probar algo nuevo sin culpa ni vergüenza.
El episodio con Mariana Rincón, La Juguetóloga, forma parte de Gleeden Confidencial con Julieta Zara, el video-podcast argentino de Gleeden, la plataforma de encuentros no monógamos pensada por y para mujeres, que abre conversaciones sin filtros sobre deseo, sexualidad, placer y nuevas formas de vincularse.
Episodio completo: https://youtu.be/GCuo9JARf3M

