{"id":8940,"date":"2023-11-10T19:35:20","date_gmt":"2023-11-10T19:35:20","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.gleeden.com\/es\/?p=8940"},"modified":"2023-11-10T19:35:21","modified_gmt":"2023-11-10T19:35:21","slug":"relato-erotico-gleeden","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.gleeden.com\/es\/relato-erotico-gleeden\/","title":{"rendered":"Relato er\u00f3tico: F\u00e9rtil Imaginaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p>Sentada frente al ordenador, fijo la mirada en la foto de ese hombre atractivo que parece estar observ\u00e1ndome. Contemplo su cabello negro y desordenado, sus peque\u00f1as orejas, sus preciosos ojos verdes rebosantes de incontables pesta\u00f1as, su mirada traviesa,\u2026 La m\u00eda desciende y se queda atrapada en sus labios; unos labios carnosos y delicados que me sonr\u00eden. Imagino entonces que estoy a su lado, sentada en un banco cualquiera de un parque solitario; \u00e9l me habla de literatura con voz suave y, mientras lo hace, observa mis labios con ojos llenos de deseo. Un sutil aroma a cedro fresco procedente de su piel llega hasta m\u00ed y yo lo aspiro con disimulo mientras sus palabras revolotean por mi cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00c9l detiene su disertaci\u00f3n y, con ojos p\u00edcaros, se acerca y muerde mi labio inferior. Sin permiso, sin pre\u00e1mbulos. Lo sujeta entre sus dientes y estira de \u00e9l con suavidad sin dejar de mirarme; ret\u00e1ndome. Yo, como movida por un resorte, enredo mis manos en su precioso cabello y le invito a mi boca. Su lengua la invade sin pens\u00e1rselo dos veces: rauda, eficiente, capaz, y se sincroniza con la m\u00eda en un baile perfecto, explorando el espacio sin perder el comp\u00e1s. Se conocen, se acarician, se fusionan y danzan en un delicioso e inesperado ritmo fren\u00e9tico que yo no puedo ni quiero evitar. Mi coraz\u00f3n se acelera, mi respiraci\u00f3n se agita y una descarga el\u00e9ctrica invade mis sentidos mientras alboroto con ansia su cabello y juego con mi lengua en su boca extasiada de placer.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En el ardor de nuestro beso, \u00e9l coloca una mano sobre mi hombro y me acerca a su cuerpo. El fino tirante de mi vestido veraniego cae sobre mi brazo descubriendo la parte superior de mi pecho. Un pecho que, durante m\u00e1s de diez a\u00f1os, ha estado reservado solo para mi esposo pero que, a la vista de este hombre nuevo, eriza la piel y endurece el pez\u00f3n como queriendo atravesar la fina tela que lo cubre ante la insoportable espera de que su lengua llegue hasta \u00e9l. El morenazo adivina mis pensamientos y dirige su lengua hacia mi anhelante pez\u00f3n. Lo lame y lo chupa con avaricia mientras yo inclino la cabeza hacia atr\u00e1s y me abandono a las sensaciones que recorren mi piel sin importarme ser vistos, con todas y cada una de las c\u00e9lulas de mi cuerpo excitadas como no puedo recordar.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sus manos descienden por mi espalda hasta mi trasero y sus dedos se clavan en mis muslos, muy cerca de las ingles. Pienso que va a acariciar mi h\u00famedo y \u00e1vido sexo cuando me alza, ligera cual una mota de polvo, y me coloca a horcajadas sobre sus piernas sin dejar de chupar mi pez\u00f3n. Yo siento la dureza de su sexo bajo mis bragas y comienzo sobre \u00e9l un dulce y lento vaiv\u00e9n que \u00e9l agradece apretando m\u00e1s mi cuerpo contra el suyo y mordiendo mi pez\u00f3n con tanta fuerza que hasta casi me hace sentir dolor. Entonces, dominadora, estiro de su melena hacia atr\u00e1s y le obligo a devolver su lengua a mi boca mientras \u00e9l presiona con sus manos en mis gl\u00fateos acompasando nuestros movimientos de forma cada vez m\u00e1s r\u00e1pida y salvaje. \u00c9l jadea, yo gimo. Y la apremiante necesidad de fundirnos en uno solo me obliga a susurrarle al o\u00eddo: \u201cte quiero dentro de m\u00ed\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00c9l me aferra con ambas manos alrededor del cuello y me mira tan intensamente que creo que me voy a derretir. Despu\u00e9s desciende con suavidad una mano por mi pecho, mi costado, mi cadera, la desliza bajo la fina tela de mi vestido mientras yo contengo la respiraci\u00f3n y la conduce por la parte interna de mi muslo hasta rozar la tela h\u00fameda de mis bragas. Me estremezco; sin embargo, acto seguido noto que he perdido el contacto de su piel. Muevo mis caderas hacia su mano, pero \u00e9l me la niega de nuevo, cabezota y juguet\u00f3n, alargando la dulce y tensa espera unos segundos hasta que, por fin, sus h\u00e1biles dedos serpentean por mi muslo, se enredan en la tela de mis bragas y tiran de ella hasta romperlas con un chasquido que me hace vibrar. Despu\u00e9s, con lentitud deliberada, desabrocha su bragueta mientras me mira fijamente a los ojos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuando su miembro erecto resplandece ante m\u00ed intento cabalgarlo. Sin embargo, \u00e9l coloca una mano sobre mi torso y me lo impide. La otra mano la dirige hacia mi sexo y, sin dejar de mirarme, bordea con su dedo mi peque\u00f1o punto de placer completamente h\u00famedo y dispuesto para \u00e9l. Describe c\u00edrculos mientras mi respiraci\u00f3n se acelera y se convierte en jadeos, en gemidos. La humedad de mi sexo crece por \u00e9l, solo para \u00e9l, que introduce su dedo en mi cueva y mi cueva lo abraza, lo envuelve y le permite deslizarse por ella libre de pudor y remordimiento, disfrutando y acogi\u00e9ndolo como si le perteneciera, como si conociera cada rinc\u00f3n, cada resquicio, hasta que el fuego que prende en mi vientre comienza a derramarse y las chispas estallan incendi\u00e1ndolo todo en un inmenso placer.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Es entonces, y solo entonces, cuando me permito abrir los ojos y sonre\u00edr. Mis m\u00fasculos se relajan, mi respiraci\u00f3n se ralentiza y mi coraz\u00f3n recupera poco a poco su ritmo normal.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Extraigo mis dedos del interior de mi vagina. Suspiro y sonr\u00edo de nuevo. Le sonr\u00edo a \u00e9l mientras acaricio con mis dedos todav\u00eda h\u00famedos su imagen en el ordenador, la que me ha proporcionado tan enorme placer.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Un d\u00eda de estos acabar\u00e9 por decidirme y llamar\u00e9 a Gleeden. Reunir\u00e9 el valor suficiente para coger el tel\u00e9fono, marcar el n\u00famero de la p\u00e1gina y solicitar sus servicios.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y todo lo que suceda a partir de ese momento ya no existir\u00e1 solo en mi f\u00e9rtil imaginaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><em><strong>Relato participante en la III Edici\u00f3n del Concurso de Relatos Er\u00f3ticos \u00abMuerde la Manzana\u00bb<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n te gustar\u00e1: <a href=\"https:\/\/blog.gleeden.com\/es\/relato-erotico-el-traje\/\">El traje<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sentada frente al ordenador, fijo la mirada en la foto de ese hombre atractivo que parece estar observ\u00e1ndome. 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