{"id":8697,"date":"2022-10-07T18:16:53","date_gmt":"2022-10-07T18:16:53","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.gleeden.com\/es\/?p=8697"},"modified":"2022-10-07T18:16:53","modified_gmt":"2022-10-07T18:16:53","slug":"relato-erotico-muerde-la-manzana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.gleeden.com\/es\/relato-erotico-muerde-la-manzana\/","title":{"rendered":"Relato Er\u00f3tico: Muerde la Manzana"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"> La cabeza le bull\u00eda como una olla a presi\u00f3n, cargada de ideas que zumbaban como una lluvia de estrellas en agosto. El coraz\u00f3n le bombeaba a toda potencia y las oleadas de tensi\u00f3n atravesaban todos sus m\u00fasculos. No llegaba una bocanada de ox\u00edgeno a sus pulmones. Verle le cortaba la respiraci\u00f3n\u2026. Y \u00e9l lo sab\u00eda.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Era una noche estrellada y de luna llena. No le hab\u00eda dicho donde iban pero a ella le daba igual. S\u00f3lo quer\u00eda estar con \u00e9l. Sentir su piel. Notar su aliento. Saborear su boca. Su colonia impregnaba el interior del coche y ella disfrutaba con ello. La noche era c\u00e1lida y podr\u00eda haber abierto la ventanilla del coche. Oler la hierba de los campos. La tierra caliente. Pero ella prefer\u00eda el olor de calor de su piel.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Pararon en un lugar perdido de los mapas. Un campo cualquiera. Ella bajo del coche y respiro hondo. Inundaron sus fosas nasales miles de sensaciones que se dejaron sentir en su piel con un escalofr\u00edo. El hab\u00eda sacado una caja del maletero que llevaba escondida bajo una manta y trajinaba con ella a su espalda mientras ella observaba la luna. Luna llena. Tan brillante que no hac\u00eda falta m\u00e1s luz que la suya.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Absorta en sus pensamientos no se dio cuenta de que \u00e9l se acercaba hasta que sinti\u00f3 sus brazos en su cintura y sus labios en su cuello. Un beso suave. Dulce. Lento. Tan delicioso como el agua caliente de una ducha un d\u00eda de invierno. Ese agua caliente que recorre poco a poco todo tu cuerpo y que ella deseaba en ese momento que fuese de besos.<\/p>\n<p align=\"justify\"> \u201cEn que piensas?\u201d pregunto con esa voz salida del para\u00edso de su boca. Susurrada en su o\u00eddo mientras su lengua recorr\u00eda su oreja.<\/p>\n<p align=\"justify\"> \u201cEn ti\u201d respondi\u00f3 ella mientras dejaba reposar su cabeza contra su pecho y sent\u00eda sus manos jugar por debajo de su blusa haciendo cosquillas en su ombligo.<\/p>\n<p align=\"justify\"> \u201cVen. Tengo algo para ti\u201d dijo mientras la daba la vuelta y buscaba su boca. Su beso era fuego que hac\u00eda encender su cuerpo. Apretada contra su cuerpo no pod\u00eda imaginar que m\u00e1s pudiese tener para ella que no tuviese ya.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Empez\u00f3 a andar con su sombra proyectada sobre ella. Era una sombra recortada en la noche de la que solo destacaba la brasa brillante del cigarrillo, pero ella reconocer\u00eda esa silueta en cualquier sitio. Dio una calada y la brasa refulgi\u00f3 brillante, como su piel bajo la luz de la luna cuando se desabroch\u00f3 despacio la camisa. Sab\u00eda que eso la encantaba y sab\u00eda como jugar con sus ansias. Y pese a la falta de luz, ella sent\u00eda sus ojos clavados en ella.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Una gran manta de cuadros estaba extendida en el suelo de hierba irregular del terreno. Sobre ella, dos bocadillos de tortilla, una botella tumbada de pl\u00e1stico sin etiqueta y dos vasos de pl\u00e1stico.<\/p>\n<p>\u201cTus deseos son \u00f3rdenes, princesa&#8230;\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\"> La ayudo a sentarse con galanter\u00eda y ella se quito las botas y los calcetines. Le gustaba sentir el aire y la hierba jugando con sus pies. El se sent\u00f3 a su lado y volvi\u00f3 a besarla. Su lengua lenta desesperaba sus sentidos y sus manos ansiaban recorrer su piel. Ella se quito sin abrir los ojos su blusa. El hizo lo propio con su camisa y la recost\u00f3. No hab\u00eda nada m\u00e1s delicioso que cenar su piel y beber su aliento. Su boca bajaba lenta por su cuello mientras sus manos se perd\u00edan por su cintura descendiendo hacia sus piernas o subiendo hacia su pecho. Le faltaban manos. Le faltaba aliento.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Sus respiraciones quer\u00edan ser una. Sus cuerpos quer\u00edan ser uno y los bocadillos no importaban. Importaban sus dedos jugando con el encaje de su ropa interior desliz\u00e1ndose por su piel y erizando sus pezones con el roce, sus piernas con el roce,\u2026 la luz de la luna hacia relucir la piel blanca de ella. Brillar el sudor moreno de su piel.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Sus lenguas ten\u00edan una batalla sin tregua en sus bocas. Sus manos no quer\u00edan dejar cent\u00edmetro de piel sin recorrer y la humedad de sus cuerpos se un\u00eda sin piedad al sudor de la c\u00e1lida noche. El deseo que estaba escondido en alg\u00fan rinc\u00f3n de su cerebro apareci\u00f3 como un caballo desbocado, deseando cabalgar hasta el amanecer por aquellos campos perdidos.<\/p>\n<p align=\"justify\"> El se colocaba sobre ella. Ella sobre el. Mientras la lujuria aparec\u00eda a cuentagotas y luego en cascada, sus cuerpos se encajaban como piezas de un puzzle. Sus ojos solo estaban para ella y su boca suspiraba con su respiraci\u00f3n mientras sent\u00edan como se estremec\u00edan, como se convulsionaban, como el placer los sacud\u00eda como olas del mar en plena tormenta. Como sus manos se colocaban en su espalda y la sujetaban mientras perd\u00eda su cabeza entre su pecho y mord\u00eda con delicadeza las cerezas maduras de sus pezones. Ella enroscaba las manos en su pelo y lo apretaba. No quer\u00eda dejar de sentirlo as\u00ed. Quer\u00eda sentir el ansia de su aliento sobre su piel mientras entre sus piernas la fuerza de cada embestida los hacia volar.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Rendidos se dejaron caer sobre la manta. Ella intentaba respirar m\u00e1s despacio para recuperar el aliento perdido. El sonre\u00eda divertido mientras la miraba y ve\u00eda su sonrisa descarada.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Cogi\u00f3 el vaso y la botella. Quer\u00eda saborear aquel momento mientras la miraba. Acerco despacio el vaso a sus labios, pensando el dulce licor de su cuerpo que antes hab\u00eda saboreado. Ella se estaba incorporando y una risa juguetona estaba subiendo a sus labios. A el le cortaba el aliento ese cuerpo y esa sonrisa traviesa. El hipo vino a interrumpir el momento y el liquido del vaso cayo por su cuello desde la comisura de su boca bajando por su cuello y bajando por su pecho. Ella se re\u00eda de modo malvado y, despacio, empez\u00f3 a lamer el vino desde su boca hacia abajo. El entonces tambi\u00e9n comenz\u00f3 a reir y dejo que el vaso se vaciase con el mismo recorrido.<\/p>\n<p>Volv\u00eda a comenzar la batalla.<\/p>\n<p>Relato participante en la II Edici\u00f3n del Concurso de Relatos Er\u00f3ticos \u00abMuerde la Manzana\u00bb<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n te gustar\u00e1: <a href=\"https:\/\/blog.gleeden.com\/es\/relato-erotico-te-atreves\/\">\u00ab\u00bfTe atreves?<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La cabeza le bull\u00eda como una olla a presi\u00f3n, cargada de ideas que zumbaban como una lluvia de estrellas en agosto. El coraz\u00f3n le bombeaba a toda potencia y las oleadas de tensi\u00f3n atravesaban todos sus m\u00fasculos. 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