{"id":8481,"date":"2022-03-11T19:42:11","date_gmt":"2022-03-11T19:42:11","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.gleeden.com\/es\/?p=8481"},"modified":"2022-03-11T19:42:11","modified_gmt":"2022-03-11T19:42:11","slug":"relato-erotico-la-soledad-de-la-noche","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.gleeden.com\/es\/relato-erotico-la-soledad-de-la-noche\/","title":{"rendered":"Relato er\u00f3tico: La soledad de la noche"},"content":{"rendered":"<p><em>Todo se siente m\u00e1s intenso de noche:<\/em><\/p>\n<p><em>la tristeza cuando hay dolor<\/em><\/p>\n<p><em>y la soledad, cuando hay silencio.<\/em><\/p>\n<p><strong>\u00bf\u2026?<\/strong><\/p>\n<p><strong>LA SOLEDAD DE LA NOCHE<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">\nDas un respingo en la cama al sentir como se abre la puerta de la casa. Inconscientemente te giras hacia la ventana y te colocas en posici\u00f3n fetal. Se ha quitado los zapatos en la entrada y oyes sus pasos por el pasillo, amortiguados por los calcetines. Aprietas fuertemente los ojos. Ni tan siquiera quieres abrirlos un instante para ver en el despertador la hora que es. Te da igual. El caso es que est\u00e1 en casa. A continuaci\u00f3n, entra en el dormitorio, se sienta en el colch\u00f3n y se desnuda. A oscuras, no ha encendido ni una sola luz, aparta las sabanas y sigilosamente se introduce en su lado. \u00c9l duerme siempre dec\u00fabito supino, y desnudo. Oyes su respiraci\u00f3n, muy quedamente, y te lo imaginas mirando al techo.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n\u00bfDe d\u00f3nde vienes, amor m\u00edo? \u00bfCon qui\u00e9n has estado? Te preguntas con los ojos empa\u00f1ados. \u00bfQu\u00e9 nos est\u00e1 pasando? \u00bfPor qu\u00e9 has dejado que la rutina y el aburrimiento se hayan instalado en mi vida?<\/p>\n<p align=\"justify\">\nLa melancol\u00eda se clava en tu pecho y te asfixia lentamente. Por m\u00e1s que te dijeran los cantos de sirena que se estaba apoderando de ti, que estaba anulando tu personalidad y molde\u00e1ndote a su imagen y semejanza, eres incapaz de dejarlo. Cuantas veces has estado a punto de enfrentarte a \u00e9l, de reunir las pocas fuerzas que te quedan, y de gritarle, \u00bf\u00a1por qu\u00e9 me haces tanto da\u00f1o!? Pero en su lugar, has cerrado los ojos, y has ahogado el llanto en la soledad, compadeci\u00e9ndote de ti misma. Tu amor por \u00e9l es demasiado fuerte.<\/p>\n<p align=\"justify\">\nY ahora a\u00f1oras cuando se colocaba a tu espalda y te besaba en el cuello y en el l\u00f3bulo de la oreja izquierda. Siempre en la izquierda. Ten\u00eda fijaci\u00f3n por ella. Y como t\u00fa apretabas los dientes, cuando jadeaba. Y cuando se romp\u00eda dentro de ti, la presi\u00f3n de sus manos recogiendo en ellas tus pechos, se relajaba.<\/p>\n<p align=\"justify\">\nT\u00fa nunca te has sentido c\u00f3moda con esa forma de hacer el amor, porque por tu educaci\u00f3n religiosa \u2014llegaste virgen al matrimonio\u2014, pensabas que aquello era un acto contra natura, pero un d\u00eda \u00e9l te lo pidi\u00f3, y t\u00fa, sumisa, aceptaste.<\/p>\n<p align=\"justify\">\nAl igual que pas\u00f3 cuando te exigi\u00f3 que le hicieses una felaci\u00f3n. La repulsa que te dio la primera vez. Pero a \u00e9l le gustaba, y t\u00fa lo complac\u00edas. Y lo que m\u00e1s le excitaba es que le mirases a los ojos. Era una forma de demostrar su superioridad sobre ti. El de pie. T\u00fa postrada de rodillas. \u00a1Qu\u00e9 mejor humillaci\u00f3n!<\/p>\n<p align=\"justify\">\nY ahora, te lo imaginas con su miembro fl\u00e1cido reposando sobre sus muslos, y sientes un deseo incontrolable de acariciarlo. Pero el orgullo te lo impide. Y entonces piensas que castigarlo a \u00e9l, supone castigarte a ti misma, as\u00ed que con la mano temblorosa buscas el contacto de su piel, y para tu sorpresa, solo encuentras las s\u00e1banas.<\/p>\n<p align=\"justify\">\nTe incorporas, y no das cr\u00e9dito, pues su lado de cama est\u00e1 vac\u00edo. \u00bfQu\u00e9 pasa? \u00bfQu\u00e9 todo ha sido un mal sue\u00f1o? \u00bfO quiz\u00e1s, un bonito sue\u00f1o? Y ahora s\u00ed que te giras y miras los n\u00fameros fluorescentes del despertador. Son las dos y cincuenta y ocho. \u00bfCon qui\u00e9n est\u00e1s mi amor? Con tu amante, \u00bfverdad? Vuelves a pensar.<\/p>\n<p align=\"justify\">\nTe acuestas de nuevo y tus manos se dirigen a tus braguitas, que est\u00e1n totalmente h\u00famedas, como tus ojos. Introduces ambas manos debajo de ellas, y empiezas a maniobrar en tu sexo, primero muy suavemente y despu\u00e9s\u2026 despu\u00e9s como si te fuera la vida en ello, hasta que alcanzas un orgasmo que casi te deja sin sentido.<\/p>\n<p align=\"justify\">\nTe relajas pensando lo triste que llega a ser la vida, cuando te das cuenta de que ya no eres tan importante para la persona amada, como t\u00fa cre\u00edas que eras.<\/p>\n<p align=\"justify\">\nY entonces clamas en tu interior: \u00a1La soledad no es estar sola, es sentirse sola!<\/p>\n<p><em>Por <strong>Tom\u00e1s Bernal, <\/strong>relato participante en el <strong>I Concurso Gleeden de Relatos Er\u00f3ticos \u00abMuerde la Manzana\u00bb<\/strong><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n te gustar\u00e1: <a href=\"https:\/\/blog.gleeden.com\/es\/relato-erotico-asi-es-sonarte\/\">\u00abAs\u00ed es so\u00f1arte\u00bb<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todo se siente m\u00e1s intenso de noche: la tristeza cuando hay dolor y la soledad, cuando hay silencio. \u00bf\u2026? 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